En los últimos años, cada vez más legislaturas estatales —a instancias de grupos de presión que representan a las granjas industriales y a los productores de alimentos industriales— han aprobado leyes como la “Ag Gag” que enmascaran a las granjas gigantes y hacen que sea difícil, si no imposible, hacerles rendir cuentas por la contaminación, las condiciones de trabajo peligrosas y el abuso animal.
En FarmSTAND creemos que todos tenemos derecho a saber de dónde proviene nuestra comida, cómo se produce y las consecuencias sanitarias y ambientales de la agricultura industrial. También creemos que los contribuyentes tienen derecho a saber si y cómo los terrenos públicos, como los parques nacionales, están siendo contaminados de forma ilegal y destructiva.
Trabajando con una coalición de grupos, ayudamos a conseguir la primera decisión judicial declarando inconstitucional una ley de Ag Gag. El estatuto de Idaho tipificaba como delito que los empleados se introdujesen en una granja industrial para reportar violaciones que se produjesen en esos establecimientos. El tribunal de distrito estuvo de acuerdo con nuestra argumentación de que la ley estatal violaba flagrantemente la Primera Enmienda y la Cláusula de Igual Protección de la Constitución de los Estados Unidos. El estado ha apelado nuestra victoria y estamos ayudando a defender la decisión ante el Noveno Circuito. El argumento para mantener esta victoria, que es la primera de su tipo, se presentará el 12 de mayo en Seattle.
Para obtener más información sobre el trabajo de FarmSTAND en relación con las leyes ag-gag en otros estados, consulte nuestra página sobre el litigio Ag-Gag.